El debate sobre la organización, las funciones y la eficiencia de enfermería en atención primaria: a propósito de un estudio cualitativo
Publicado en Aten Primaria. 2000;25:34-47. - vol.25 núm 04
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Resumen
Objetivo.Mostrar las opiniones que manifiestan médicos y enfermeros sobre la organización y las competencias de enfermería en atención primaria (AP), así como sobre las relaciones interprofesionales. Diseño.Estudio de investigación cualitativa basado en la técnica de discusión en grupo denominada Philips 66. Emplazamiento y participantes. Tres grupos de discusión, uno de enfermeros otro de médicos y otro mixto, con 6 componentes cada uno, procedentes la mitad de Cáceres y el resto de otras provincias, todos ellos con actividad asistencial en AP. Mediciones y resultados principales. Del discurso producido cabe destacar la coincidencia en cuanto a la importancia que conceden los 3 grupos a la consulta de enfermería (CE) y a la visita domiciliaria, en las ventajas organizativas que supondría la adscripción normatizada de población a enfermería, en la capacidad de los enfermeros para realizar las técnicas que han desarrollado habitualmente y en la defensa de una sola historia clínica. Se culpan mutuamente de realizar pocas visitas domiciliarias. Los médicos achacan a los enfermeros la poca utilización que hacen de los registros y los enfermeros a los médicos que no tienen en cuenta sus anotaciones. En cuanto a las relaciones, los médicos piensan que los enfermeros no se corresponsabilizan con las cargas de trabajo de los centros de salud, y los enfermeros piensan que los médicos no quieren compartir tareas, sino delegarlas/ordenarlas. Conclusiones.La adscripción de población a enfermería favorecería la longitudinalidad de la atención, el compromiso con la población y la oferta real de servicios, así como la autonomía y el reconocimiento profesionales.Introducción
Introducción En atención primaria (AP), los enfermeros/as* han sido los profesionales que más sustancialmente han transformado su papel al incorporarse a los equipos de AP (EAP), consiguiendo más protagonismo y mayor autonomía en el desempeño de sus cometidos1-4. Estas mejoras en el desarrollo profesional están ligadas, por una parte, a la gran importancia que se concedió en los comienzos de la reforma a las actividades de educación sanitaria y de promoción y prevención y, por otro lado, a la creación de las consultas de enfermería (CE), lo que permitió a los enfermeros salir de la consulta del médico y disponer de un espacio propio para atender a la población de una forma más acorde con los contenidos del nuevo modelo de AP5. El colectivo de enfermería ha mostrado su satisfacción por la reforma de la AP, entre otras razones, por las ventajas laborales y por las oportunidades de autonomía y desarrollo profesional que le brindaba el nuevo modelo6-8. No caben dudas acerca del esfuerzo que muchos profesionales realizaron para adaptarse a los requerimientos y exigencias organizativas y funcionales de los centros de salud4,9-11. Sin embargo, el tiempo transcurrido desde los inicios de la reforma arroja también puntos oscuros sobre la enfermería y sobre toda la AP, como la despersonalización de la atención, el exceso de burocracia, la falta de motivación o las dificultades en la organización del trabajo en los equipos y en las relaciones interprofesionales12,13. Mediante el presente estudio cualitativo pretendemos poner de manifiesto...aCentro de Salud Plaza de Argel.
bProfesor de la EU de Enfermería. Universidad de Extremadura.
cUnidad de Investigación.
dUnidad de Investigación.Centro de Salud de Coria.
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